La Asamblea Nacional de Cuba promulgó ayer la nueva Constitución del país, que mantiene el sistema político y las aspiraciones comunistas al tiempo que cimenta la tímida apertura económica de la última década, en un momento en que una preocupante escasez de divisas se cierne sobre la isla.
El texto, refrendado en febrero con un apoyo del 86,85 % y que entró en vigor tras su publicación en la Gaceta Oficial de la República.
