La misión de la ONU (UNSMIL) pospuso ayer la Conferencia Nacional para la reconciliación en Libia prevista para el domingo 14 debido a la dureza de los combates por el control de Trípoli, que amenazan con desencadenar una nueva tragedia humanitaria en el país.
Trípoli es escenario de cruentos combates desde que el jueves 4 el mariscal jalifa Hafter, hombre fuerte del país, lanzó una ofensiva para la conquista de la capital con el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, trabajando por el diálogo en la misma ciudad, en lo que constituye un claro mensaje a la comunidad internacional.
Desde entonces, sus tropas han avanzado a través de los barrios meridionales y ha ganado una serie de posiciones estratégicas, pero no ha sido capaz aún de quebrar la resistencia en torno al antiguo aeropuerto internacional de la ciudad, esencial en la estrategia militar.
El lunes 8, aviones de la Fuerza Aérea controlada por Hafter, procedentes de Emiratos Árabes Unidos, bombardearon diversas posiciones, tanto en el citado aeródromo como en la base militar de Maitiga, único aeropuerto en funcionamiento de la ciudad.
Los combates se libraron ayer martes en torno al aeropuerto internacional de la capital, en desuso desde hace años, sin que ninguna de las dos partes en conflicto lograra avances o retrocesos significativos tras la cruenta jornada de ayer. La aminoración de los combates permitió que más familias de los barrios del sur de la ciudad lograran escapar en dirección a los distritos del norte y que aumentara el número de los que tratan de escapar a través de la frontera con Túnez. Según la oficina de coordinación humanitaria de Naciones Unidas en el país, más de 3.000 personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares y a convertirse en desplazados internos desde que hace cinco días estallaran los combates.
Grupos como Médicos Sin Fronteras y la Organización Internacional de la Migraciones (IOM), esta última dependiente de la ONU, han advertido, por su parte, del peligro en que se hayan los miles de migrantes irregulares que se encuentran en los centros de detención de la ciudad.
