JARTUM. La tensión ha aumentado ayer en las calles de la capital sudanesa, donde miles de personas permanecen concentradas en los alrededores de las principales sedes del Ejército, a pesar de los intentos de la Policía de desalojarlas, que han acabado con la muerte de un soldado que intentaba proteger a los manifestantes.
Un militar sudanés ha muerto y otros ocho han resultado heridos en un tiroteo con las fuerzas de seguridad.
