Más de 50 miembros del grupo terrorista Estado Islámico (EI) han muerto en bombardeos de la coalición internacional liderada por Estados Unidos contra sus escondites en la zona de Al Baguz, en el este de Siria.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos ha informado ayer de que los aviones de la coalición tuvieron como objetivo cuevas y túneles situados en las cercanías de al Baguz, última localidad de la que fueron expulsados los extremistas el pasado día 23.
La ONG agregó que los combatientes del EI se encontraban escondidos en esas cuevas y túneles después de haber perdido todos sus territorios al este del río Éufrates. Precisamente esos escondites se sitúan en las proximidades del río y en las zonas montañosas de esta zona árida fronteriza con Irak. El sábado 23, las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), una alianza de milicias integrada mayoritariamente por kurdos y que recibe el apoyo de la coalición, tomaron el control de Al Baguz y anunciaron la derrota territorial del EI.
Sin embargo, las milicias han proseguido ayer con las operaciones de búsqueda y peinado de la zona, donde se encontrarían aún combatientes y "líderes de primera línea" del grupo radical, según el Observatorio.
Las FSD, con el apoyo de fuerzas especiales de la coalición, buscan a esos huidos, así como a rehenes del EI que no han aparecido aún después de la liberación de todos los territorios habitados que estaban en sus manos.
La ONG señaló que se teme por el destino de miles de secuestrados de nacionalidad siria, que fueron trasladados desde las prisiones que se encontraban en las áreas controladas por los radicales pero cuyo paradero se desconoce actualmente. Las FSD han prometido que seguirán luchando y persiguiendo a los yihadistas hasta acabar con su presencia en Siria, donde están llevando a cabo ataques de alcance limitado contra las fuerzas kurdas en los territorios que estas controlan en el norte y el este del país.
