La Cámara de Representantes y el Departamento de Defensa de EE.UU. se enzarzaron en una guerra a cuenta del muro con México, una contienda que ayer vivió sus primeros envites con la negativa de los legisladores a transferir fondos al proyecto y su amenaza de no aprobar el presupuesto del Pentágono.
La Cámara Baja, controlada desde comienzos de año por el Partido Demócrata, decidió plantar cara a la cartera de Defensa, a cuyos fondos intenta tener acceso la Casa Blanca para sacar adelante la gran promesa electoral del ahora presidente, Donald Trump: el muro en la frontera con México.
En un país acostumbrado a dar por buena cualquier solicitud de fondos presentada por las Fuerzas Armadas, los legisladores consideran que el presidente Trump ha cruzado una línea roja al intentar esquivar el control del Congreso recurriendo al Pentágono para sacar adelante un proyecto que no cuenta con el respaldo de ninguna de las dos Cámaras.
"El Departamento de Defensa está intentando burlar al Congreso y al pueblo estadounidense, que se opone a emplear el dinero de los contribuyentes para la construcción de un muro innecesario, y el Ejército está pagando el precio", denunció este martes el presidente del Comité de Servicios Armados de la Cámara Baja, Adam Smith.
El demócrata expresó este duro mensaje en un comunicado divulgado por el comité para anunciar que había decidido negar al Pentágono la posibilidad de transferir fondos a la construcción del muro, al amparo de la emergencia nacional declarada por el presidente Trump el 15 de febrero.
La Casa Blanca recurrió a esta medida después de que el Congreso apenas destinó 1.375 millones de dólares para el muro, muy lejos de los 5.700 que Trump quería.
Este desacuerdo provocó el cierre parcial administrativo más largo -35 días- de la historia estadounidense, lo que en última instancia llevó al mandatario a ceder para, acto seguido, firmar una declaración de emergencia que le permitía recurrir a las arcas del Pentágono.
