Brasil cerró ayer su gira amistosa por Europa con una victoria (1-3) sobre la República Checa, en un encuentro desigual donde la Canarinha solo apareció en la segunda mitad y lo hizo con sus arietes Firmino y Gabriel Jesús, que marcó dos tantos.
Los sudamericanos, algo indolentes, saltaron al campo a disputar un amistoso, mientras que los checos, para quitarse la espina de la abultada derrota frente a Inglaterra del pasado viernes en “Wembley”.
Tras los primeros tanteos los checos encontraron su sitio en el terreno del juego y se fueron a por el partido.
En una de esas llegó el gol checo, tras una robo de balón en la medular de Masopust, que cedió a Schich y este filtró el balón a un desmarcado Pavelka, que se encontró solo ante Alisson y no perdonó.
Los sudamericanos, sin Paquetá, saltaron en la reanudación al césped del Eden Arena con otra actitud, pero fue en un error defensivo del lateral Gebre Selassie, cuando Firmino logró robar un balón en el área y fusilar a Pavlenka.
