Unos 1.500 niños están detenidos, acusados de haber pertenecido al grupo yihadista Estado Islámico (EI) por las autoridades iraquíes y kurdas hasta finales de 2018, denunció ayer la organización Human Rights Watch (HRW).
En un informe titulado "Todos deben confesar: abusos contra niños sospechosos de afiliación al EI en Irak", la ONG indicó que tanto Irak como Kurdistán "a menudo arrestan y procesan a niños con alguna conexión con el EI y utilizan la tortura para forzar las confesiones". "Los niños acusados de tener alguna conexión con el EI están siendo detenidos, y con frecuencia son torturados y procesados, independientemente de su nivel real de participación en la organización", afirmó Jo Becker, director de defensa de los derechos de los niños para HRW.
Añadió que esas acciones no forman parte de la "justicia" y crearán "consecuencias negativas de por vida para muchos de estos niños".
