La frontera de Brasil con Venezuela vivió ayer el segundo día de disturbios entre antichavistas exaltados y agentes venezolanos, lo que obligó a intervenir a tropas federales brasileñas para evitar más enfrentamientos.
El intento de introducir la ayuda humanitaria en Venezuela que fracasó el sábado, no se repitió ayer domingo y las camionetas cargadas con alimentos y medicinas permanecieron en un destacamento del Ejército brasileño, en Pacaraima, que es el único paso terrestre formal entre Brasil y Venezuela.
La frontera continúa cerrada a cal y canto desde el jueves 21 por orden del Gobierno de Nicolás Maduro y con cerca de medio centenar de miembros de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militarizada) bloqueando el paso, según pudo constatar EFE.
Eso no evitó que una veintena de antichavistas se volvieran a concentrar este domingo en esa zona considerada como neutral, entre los puestos fronterizos brasileño y venezolano, el mismo punto donde el sábado aguardaron durante horas las camionetas de ayuda antes de volverse de nuevo a Pacaraima.
Los exaltados manifestantes, algunos de los cuales iban encapuchados, empezaron a insultar a los militares venezolanos, luego quemaron una foto del fallecido presidente Hugo Chávez y prendieron fuego a un neumático. Los agentes venezolanos no se movieron del sitio y aguantaron las provocaciones durante un buen rato. Solo reaccionaron cuando empezó a caer sobre ellos una lluvia de piedras.
En medio de una tensa calma amaneció ayer el lado colombiano del puente Francisco de Paula Santander, que fue escenario de una batalla campal entre quienes intentaron ingresar ayuda humanitaria a Venezuela y las autoridades de ese país que los recibieron con gases lacrimógenos y perdigones.
GRUPO DE LIMA
El Grupo de Lima se reunirá hoy lunes en Bogotá, con la presencia del vicepresidente de EE.UU., Mike Pence, y de Juan Guaidó, quien se proclamó mandatario interino de Venezuela, para estrechar el "cerco diplomático" a Nicolás Maduro después de que el intento de ingresar ayuda humanitaria a ese país acabara en violencia.
La cumbre, que tendrá lugar en el Palacio de San Carlos, sede de la Cancillería, fue anunciada el pasado 14 de febrero durante la visita que el presidente de Colombia, Iván Duque, hizo a Washington para reunirse con su homólogo estadounidense, Donald Trump.
