El mexicano Joaquín "El Chapo" Guzmán, antiguo líder del cártel de Sinaloa, fue declarado ayer culpable de diez delitos de narcotráfico por un jurado que deliberó durante seis días, en un proceso que ha durado casi cuatro meses y que pasará a la historia como el mayor juicio por narcotráfico en EE.UU.
El veredicto se conoció alrededor de las 12:30 (13:30 hora boliviana) tras más de 30 horas y seis jornadas de deliberaciones de los 12 miembros del jurado neoyorquino, que consideró de manera unánime culpable al narcotraficante de los delitos de liderazgo y mantenimiento de una empresa criminal continuada, tráfico internacional de drogas, uso de armas de fuego y blanqueo de dinero procedente de la venta de narcóticos.
El jurado solo consideró que no habían sido probadas más allá de la duda razonable dos de las 27 violaciones que componían el primer cargo, que es el más importante y que debería suponerle una condena a cadena perpetua: un envío a EE.UU. de 19.000 kilos de cocaína en marzo de 2007 y un envío de marihuana en enero de 2012.
El lunes 11 el jurado cuestionó si era necesaria una decisión unánime en todas y cada una de las violaciones, lo que ya hacía entrever que existía un debate en el seno de las deliberaciones.
Sin embargo, eso no evitó que hoy lo encontraran culpable de todos los cargos, en un esperado veredicto con varios delitos que deben implicar la cadena perpetua, aunque la duración de la pena no se conocerá con detalle hasta la lectura de la sentencia el 25 de junio de este mismo año, responsabilidad del juez Brian Cogan.
El Chapo, de 61 años y vestido con traje azul y corbata oscura, permaneció impasible durante la lectura de la sentencia -algo que sucedió durante todo el juicio-, al igual que su mujer, Emma Coronel, cuya salida de la Corte de Brooklyn se produjo entre una avalancha de periodistas. Preguntada por EFE si se encontraba nerviosa, minutos antes de conocerse el futuro de su marido, Coronel solo respondió: "¿por qué?".
