ABU DABI. El Papa Francisco ofició ayer una gran misa en el estadio de Abu Dabi, en el último acto de su visita a Emiratos Árabes Unidos (EAU), donde se dirigió a los cristianos de este país y de todo el golfo Pérsico, a los que les pidió que "sean oasis de paz" en la tierra desértica.
El pontífice se convirtió en el primero que visitó esta región cuna del islam y donde la comunidad cristiana está integrada por inmigrantes, principalmente de la India y Filipinas, a lo que ha pedido que estén "arraigados en Jesús".
