NUEV FORT. El exasesor republicano Roger Stone, el último de los hasta ahora imputados en relación con la llamada "trama rusa", defendió ayer su inocencia, reafirmó su lealtad al presidente de EE.UU., Donald Trump, y dijo que la investigación del fiscal especial Robert Mueller es "política".
"No testificaré en contra del presidente" Trump, señaló Stone en sus primeras declaraciones.
