Las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), una alianza armada liderada por kurdos, aseguran que el Estado Islámico (EI) está dando su último suspiro en el este de Siria, tras meses de campaña en los que fue arrinconando al grupo yihadista.
El portavoz de las FSD, Mustafa Bali afirmó ayer en su cuenta de Twitter que los extremistas controlan ahora "menos de 15 kilómetros cuadrados" en el este del país árabe.
"Las FSD han hecho un tremendo progreso en las últimas semanas limpiando un gran área y arrinconando al EI", añadió. Bali afirmó que "el autodenominado califato está dando su último aliento" en Al Marasida y Al Baguz.
Estas dos localidades se encuentran en áreas del sur de la provincia siria de Deir al Zur, cerca de la frontera con Irak, donde las milicias de las FSD con apoyo de la coalición internacional, liderada por Estados Unidos, desarrollaron una intensa campaña en los últimos meses.
Kamal Akef, el portavoz de relaciones exteriores del Movimiento para una Sociedad Democrática, perteneciente a las FSD, dijo ayer a EFE por teléfono que la localidad de "Mozan había sido conquistada" por sus milicias.
El portavoz añadió que esta localidad "es la última" bajo el yugo de los radicales en el este del río Éufrates.
Las FSD aseveraron el miércoles 23 en un comunicado que durante el desminado del pueblo de Mozan se incautaron un depósito de armas y municiones, así como un automóvil cargado con armas pesadas.
Asimismo, en la nota se apunta que varios miembros de la "organización terrorista" lanzaron un ataque contra las posiciones de las FSD en la ciudad de Al Susa y sus alrededores, "utilizando todo tipo de armas, incluidos francotiradores y morteros". El Estado Islámico "intentó desesperadamente romper nuestras defensas", aseguraron las milicias.
