La situación en Venezuela tras la autoproclamación este miércoles del presidente del Parlamento venezolano, Juan Guaidó, como presidente interino del país, ha generado división en la comunidad internacional, entre quienes le apoyan y los que respaldan al mandatario Nicolás Maduro.
Otro grupo de países apuesta por la opción de que se celebren "elecciones libres, democráticas y con garantías".
Por una parte, Estados Unidos y otros 15 países pidieron ayer en la Organización de Estados Americanos (OEA) que se garantice la "seguridad" del autoproclamado presidente de Venezuela, y de los miembros de la Asamblea Nacional (AN, parlamento), controlada por la oposición.
En un discurso ante la OEA, el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, fue aún más lejos y pidió a las fuerzas de seguridad de Venezuela que se encarguen de procurar esa protección a Guaidó, cuyo paradero se desconoce desde que este miércoles se autoproclamara gobernante legítimo de Venezuela. En un tono menos duro que el usado por EE.UU., otros 15 países pidieron en una declaración que se garantice la seguridad de Guaidó y la de los diputados opositores de la Asamblea Nacional.
La declaración, una fórmula poco comprometedora y de gran tradición en la OEA, fue respaldada por 16 de los 34 países que son miembros activos del organismo: Argentina, Bahamas, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos, Honduras, Guatemala, Haití, Panamá, Paraguay, Perú y República Dominicana.
