El número de muertos por la explosión en una toma clandestina de hidrocarburo en Tlahuelilpan, en el estado mexicano de Hidalgo, llegó 91 personas en las últimas horas, informaron ayer fuentes oficiales.
Un total de 51 personas siguen hospitalizadas en México, algunas de ellas en estado muy crítico, tras la explosión en una toma clandestina de gasolina el viernes 18.
Desde entonces, la cifra de muertos no ha dejado de crecer.
