PARÍS. La líder ultraderechista francesa Marine Le Pen recurrió ayer al descontento popular expresado por los "chalecos amarillos" para lanzar la campaña de su Agrupación Nacional a las elecciones europeas, que plantea como una "réplica a las presidenciales".
"Ya llegamos". Con ese lema, el partido de Le Pen presentó a su jefe de filas para las europeas, el joven Jordan Bardella, y quiso escenificar la actual pujanza de los movimientos nacionalistas.
