La Organización de Estados Americanos (OEA) emprendió ayer la aplicación de la Carta Democrática a Nicaragua, en medio de la condena al Gobierno de Daniel Ortega que considera "ilegal" e "improcedente" el uso de ese instrumento que puede desembocar en la suspensión del país de este organismo.
El secretario general de la OEA, Luis Almagro, encabezó la sesión extraordinaria del Consejo Permanente, prevista en el artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana.
