La ONU reiteró ayer que la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) debe continuar con su labor a pesar de la salida de su personal del país tras la decisión del Gobierno de romper el acuerdo firmado en 2007 para su puesta en marcha.
Según la organización, las fórmulas que elija la Comisión para seguir trabajando son algo que debe decidir su jefe, Iván Velásquez, y no el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres.
