La Comisión de Derechos Humanos del Senado decidió ayer revocar la nacionalidad por gracia otorgada en 2006 al arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, imputado por la presunta comisión de encubrimiento de casos de abusos sexuales.
La decisión, impulsada por las senadoras Ximena Rincón, de la Democracia Cristiana, y Adriana Muñoz, del Partido por la Democracia, fue tomada de forma unánime y deberá ser ratificada por la sala de la Cámara Alta y en la Cámara de Diputados.
