El cardenal de Nicaragua Leopoldo Brenes y el obispo auxiliar de la arquidiócesis de Managua, Silvio Báez, cancelaron la tradicional procesión del 1 de enero en la capital nicaragüense, debido a la crisis.
"Para favorecer aún más el ambiente de oración y reflexión de la comunidad eclesial arquidiocesana, la actividad programada para este 1 de enero se delimitará solamente a un tiempo de oración con Jesús Sacramentado, en la catedral de Managua", explicó la Arquidiócesis.
