El número de muertos por el asalto el lunes 24 al Viceministerio de Mártires y Discapacitados en Kabul aumentó ayer a 48 y el de heridos a 27, después de que las fuerzas de seguridad recuperaron e inspeccionaron el edificio habitación por habitación.
El portavoz del Ministerio de Salud Pública, Wahidullah Majroh, confirmó el balance de víctimas en rueda de prensa en Kabul y detalló que casi todos los fallecidos, 11 de ellos mujeres, son civiles, mientras que también perecieron cinco atacantes.
En cuanto a los heridos, precisó que entre ellos se encuentran dos niños y siete mujeres y agregó que algunos de ellos ya fueron dados de alta tras recibir primeros auxilios.
Un insurgente suicida se inmoló con un coche bomba a la entrada del edificio, que depende del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, a primera hora de la tarde del lunes 24, abriendo paso a cuatro compañeros armados que penetraron en el viceministerio.
Posteriormente, durante las casi siete horas que duró el asalto, tres de ellos tomaron posiciones en la adyacente sede del Ministerio de Trabajo Público, indicó en la misma comparecencia el portavoz del Ministerio de Interior, Najib Danish.
"La oscuridad de la noche y la ubicación de los edificios atacados en una zona residencial prolongaron la operación", pero "las fuerzas de seguridad pudieron rescatar a 357 personas de los órgano atacados", dijo el portavoz. Apuntó que por el momento desconoce qué grupo estuvo detrás de la acción, si bien los talibanes se desvincularon hoy de ella a través de un mensaje en Twitter de su portavoz Zabihullah Mujahid.
En este país del Golfo, los talibanes se negaron a sentarse a la mesa con el Gobierno de Kabul y optaron por conversar sólo con Estados Unidos, encuentros durante los que ambas partes pactaron consultar con sus líderes lo allí debatido.
