Los Gobiernos mexicano y estadounidense acercaron ayer posiciones con un plan conjunto de cooperación en el sur de México y en Centroamérica, con inversiones multimillonarias y el afán de frenar la migración detonando el progreso.
"México y los Estados Unidos buscan continuar modernizando la cooperación bilateral para reflejar los cambios en el mundo y asegurar que nuestros ciudadanos se beneficien directamente", dijo ayer el canciller de México, Marcelo Ebrard.
Al leer una declaración conjunta entre los dos Gobiernos, el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) dijo estar "optimista" con este plan conjunto al que llegó con Estados Unidos que simboliza, a su vez, una aproximación entre ambos países y socios comerciales tras meses de tensa relación bilateral.
Según detalló Ebrard en un breve mensaje a medios, ambas naciones están "comprometidas a promover un fuerte crecimiento económico regional, empleos mejor remunerados y mayores oportunidades" para sus ciudadanos.
Este programa conjunto busca "fortalecer y ampliar la cooperación bilateral" y fomentar el desarrollo económico y la inversión en el sur de México y en Centroamérica para "crear una zona de prosperidad".
MEJORAR LA SEGURIDAD
Pondrá énfasis en el llamado Triángulo Norte de Centroamérica –Guatemala, Honduras y El Salvador–, donde México y Estados Unidos trabajarán para mejorar la seguridad complementando el Plan de la Alianza para la Prosperidad de los países del Triángulo del Norte, surgido en 2014 a raíz de la crisis de los niños migrantes.
Adicionalmente, Estados Unidos decidió otorgar 5.800 millones de dólares para reformas institucionales y desarrollo económico en el Triángulo Norte, por medio de fuentes privadas y públicas.
México, por su parte, suscribió con los países del Triángulo Norte un Plan de Desarrollo Integral para atender el fenómeno migratorio. Fue el mismo 1 de diciembre, día en que el líder izquierdista Andrés Manuel López Obrador llegó a la Presidencia de su país.
