Los líderes de EE.UU., México y Canadá aparcaron ayer temporalmente las tensiones que marcaron su relación para firmar el acuerdo comercial T-MEC, que sustituirá al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) si es ratificado por los Congresos de los tres países.
En su último día en el poder, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, protagonizó junto a su homólogo estadounidense, Donald Trump, y el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, el acto de firma del pacto trilateral, alcanzado en septiembre después de un año de duras negociaciones.
"Los acuerdos comerciales no pueden permanecer estáticos, necesitan avanzar de acuerdo con las necesidades de nuestra economía", dijo Peña Nieto durante el acto, celebrado en un hotel de Buenos Aires antes del inicio de la cumbre de líderes del G20. Trump perfiló el tratado como "el mayor, más significativo, más moderno y más equilibrado de la historia", un pacto "revolucionario" que "beneficiará enormemente" a los tres países.
