El presidente ruso, Vladímir Putin, hizo ayer una encendida defensa del uso de la fuerza por su país contra los buques de la Armada ucraniana en el mar Negro, antes de reunirse en Buenos Aires con su homólogo estadounidense, Donald Trump, encuentro que fue confirmado por el Kremlin.
"¿Cómo deberían haber actuado (los guardias fronterizos)? Si hubieran actuado de otra forma, habría que haberlos llevado a todos a juicio. Cumplieron su deber militar, una orden", declaró Putin durante el foro económico "Rusia te llama".
Poco antes de que se confirme la reunión con Trump, que estaba en suspenso a juzgar por las declaraciones del propio jefe de la Casa Blanca precisamente debido al incidente naval con Ucrania, Putin decidió poner los puntos sobre las íes.
Aseguró que los barcos ucranianos violaron las aguas territoriales rusas e ignoraron las demandas de los guardacostas, que cumplieron "sus funciones legales de defensa de la integridad territorial la Federación Rusa". "Buques militares se adentraron en aguas territoriales de la Federación Rusa. Y no responden. No se entiende qué se proponen hacer... tomaron rumbo fijo hacia nuestro puente", dijo, en alusión a los supuestos planes ucranianos de organizar una provocación en el puente de Crimea inaugurado por el jefe del Kremlin en mayo pasado, entre esa península ucraniana anexionada por Moscú y el territorio ruso.
De poco sirve que ese puente sea el origen de las actuales tensiones, ya que obligó a los buques ucranianos a pedir autorización para salir o entrar del mar de Azov, que pasó de ser un mar interior compartido por ambos países a una masa de agua bajo control ruso, según Kiev.
Un informe del Servicio Federal de Seguridad ruso (antiguo KGB) subrayó incluso que las aguas territoriales donde los buques ucranianos cometieron la "provocación", "siempre" fueron rusas, incluso antes de la "reunificación" de la península con Rusia.
