La caravana migrante, que se encuentra en la fronteriza ciudad mexicana de Tijuana se fragmentó luego de que en las últimas horas unos 200 migrantes pidieron el retorno a sus países, mientras que otros miles siguen empeñados en pedir asilo a Estados Unidos.
La decisión de los migrantes que regresan a sus países se dio tras los hechos del domingo, cuando centenares de centroamericanos cruzaron el canal del río Tijuana para intentar saltar la valla fronteriza e ingresar a Estados Unidos, acción repelida por autoridades estadounidenses con gases lacrimógenos.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) de México informó ayer que unos 200 migrantes aceptaron su retorno voluntario a sus países, a través de organizaciones civiles y del Instituto Nacional de Migración (INM) de México.
El organismo indicó que ayer martes, 105 migrantes ya fueron trasladados en un avión de la Policía Federal hasta Ciudad de México, desde donde serán trasladados en autobús hasta la frontera con Guatemala.
"Llevamos muy pocas personas de Guatemala y El Salvador, de los 105 la mayoría son de Honduras. Estos son retornos asistidos, de manera voluntaria, y hay otros grupos que se están regresando vía terrestre, como uno que se va hoy por la tarde", informó el comisionado del INM, Gerardo Elías García.
Otras diez personas solicitaron su traslado asistido y se sumaron a los 70 migrantes que lo pidieron el lunes 26. Edgar Sosa, visitador de la CNDH, señaló que los retornos voluntarios se están dando luego de un proceso de registro y la plena acreditación de la nacionalidad de los migrantes, a través de sus embajadas.
