El presidente de Boca Juniors, Daniel Angelici, afirmó ayer martes en Asunción que el equipo xeneize "no jugará ningún partido", después de que la Conmebol anunció que la vuelta de la final de la Copa Libertadores de 2018 ante River Plate se juegue en una plaza neutral, el 8 o 9 de diciembre próximo.
"Nosotros no aceptamos a la fecha jugar ningún partido, hasta que el Tribunal Disciplinario (de la Conmebol) entregue su fallo sobre la petición de 46 páginas que hemos entregado este día", aseguró Angelici.
El dirigente hizo esta revelación a la salida de la reunión con sus homólogos de la Conmbebol, Alejandro Domínguez, y de River Plate, Rodolfo D'Onofrio, ayer martes en la sede de la entidad rectora del fútbol sudamericano en Luque (Gran Asunción).
El encuentro de ayer se dio tras el aplazamiento del partido de vuelta de la final de la Copa Libertadores que River Plate y Boca Juniors debían jugar el sábado 24 anterior en el estadio Monumental de Buenos Aires, debido a agresiones violentas de fanáticos al autobús que transportaba a los jugadores de Boca al estadio.
