MOSCÚ. Las tensiones entre Rusia y Ucrania en el mar de Azov se dispararon coincidiendo con el quinto aniversario de la revolución europeísta en Kiev que provocó la práctica ruptura de sus relaciones.
Mientras los ucranianos recordaban el estallido de las protestas que acabaron con el Gobierno prorruso -el "Euromaidán"-, Moscú acusó ayer a Kiev de "instigar la tensión" en el Azov con el arresto de los buques que atracan en Crimea y de intentar convertir un desacuerdo bilateral.
