El presidente de Colombia, Iván Duque, cumplió ayer sus primeros cien días en el cargo, un periodo en el que las vicisitudes propias del Gobierno y una difícil relación con la oposición le puso cuesta arriba el inicio de su mandato de cuatro años.
Duque, que como candidato del partido uribista Centro Democrático ganó las elecciones más polarizadas que recuerde Colombia, asumió la Presidencia el 7 de agosto y el arranque de su Gobierno no fue la tradicional "luna de miel" con el poder. En sus primeros días como presidente mostró cercanía a la gente en sus viajes por el país y se mantuvo fiel a su promesa de no gobernar mirando "el espejo retrovisor", pero su carisma no le alcanza para conquistar a una oposición de izquierdas implacable tanto en el Congreso como en las redes sociales.
