SINGAPUR. Las crisis humanitaria de los rohinyá y la amenaza que representa la guerra comercial entre Washington y Pekín para la economía de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) marcan la agenda de la cumbre de mandatarios que se inició ayer en Singapur.
El primer ministro singapurense, Lee Hsien Loong hizo una defensa del "multilateralismo" del bloque como antídoto ante un clima de "incertidumbre internacional".
