PARÍS. El presidente francés, Emmanuel Macron, aprovechó ayer la presencia de casi 70 dirigentes de los cinco continentes en la conmemoración del armisticio de la Primera Guerra Mundial para hacer un alegato del multilateralismo como forma de evitar nuevos conflictos.
En una ceremonia sin precedentes por la presencia de dirigentes extranjeros, Macron cargó contra el nacionalismo, como lo hace con frecuencia.
