COLOMBO. El presidente de Sri Lanka, Maithripala Sirisena, disolvió ayer el Parlamento y llamó a nuevas elecciones en enero, agitando aún más la crisis desatada en el país tras romper la alianza de gobierno y destituir al primer ministro en funciones, Ranil Wickremesingh.
Con esta decisión Sirisena frenó la discusión.
