El juicio por la llamada "ruta del dinero K (Kirchner)" comenzó ayer en Buenos Aires con el empresario Lázaro Báez, sus cuatro hijos, y otra veintena de imputados en el banquillo de los acusados, por presunto lavado de dinero proveniente de la obra pública durante los gobiernos kirchneristas (2003 - 2015).
En la causa se investigan delitos de lavado de activos y encubrimiento por haber montado supuestamente entre 2010 y 2013 una estructura de sociedades y cuentas bancarias en el exterior que permitieron el blanqueo de, al menos, 60 millones de dólares. La audiencia comenzó en el Tribunal Oral Federal 4 de Buenos Aires, en los juzgados federales de Retiro, y hasta allí fue trasladado Báez desde la cárcel de la localidad bonaerense de Ezeiza, en la que está en prisión preventiva desde abril de 2016.
El constructor escuchó a las autoridades judiciales junto a Martín, uno de sus cuatro hijos, todos imputados en el caso. El resto, Luciana, Leandro y Melina, aguardaban en filas posteriores. Entre los procesados están también los financieros Leonardo Fariña –declarado imputado colaborador– y Federico Elaskar, el excontable de los Báez Daniel Perez Gadin y su hijo Sebastián, y el abogado Jorge Chueco.
Se trata de uno de más relevantes expedientes en los que se investigan los negocios que Néstor Kirchner (2003 - 2007) y Cristina Fernández (2007 - 2015) hicieron con empresarios de la obra pública, entre los que se encontraba Báez, colaborador del exmandatario desde que este era gobernador de la provincia de Santa Cruz (1991 - 2003).
No obstante, el punto de mira está puesto en el dinero obtenido por los contratos de obras en Santa Cruz adjudicados a las empresas de construcción del Grupo Austral, propiedad de Báez. La "ruta del dinero K" comenzó a investigarse en 2013, todavía con Fernández en el poder, aunque el puntapié definitivo llegó en marzo de 2016, ya con Mauricio Macri en la Presidencia y después de que un canal de televisión difundió imágenes que mostraban a Martín Báez, hijo del contratista, contando grandes sumas de dinero en las oficinas de una financiera en Buenos Aires.
