CIUDAD DEL VATICANO. Durante la homilía de la misa de clausura del Sínodo de los obispos, Francisco pidió perdón a los jóvenes, en nombre de todos los adultos, por no haberles escuchado. Durante 25 días han debatido sobre ellos.
Tras la misa, se leyó una carta de los 267 obispos que participaron en el Sínodo dirigida a los jóvenes del mundo para pedirles que sus "debilidades" y "pecados" no les desanimen, ni les hagan perder la confianza en la Iglesia.
