El presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, se comprometió ayer a "pacificar" el país y defender "la Constitución, la democracia y la libertad", en un pronunciamiento realizado tras vencer las elecciones frente al progresista Fernando Haddad.
"Mi Gobierno será defensor de la Constitución, de la democracia y de la libertad. No es la promesa de un partido, es un juramento a Dios", afirmó Bolsonaro en un discurso leído ante las cámaras de televisión.
El ultraderechista recalcó que su Gobierno será "constitucional y democrático", llevará adelante las reformas económicas para romper un "ciclo vicioso de crecimiento de deuda" y "defenderá los derechos de los ciudadanos".
"Les ofrezco un Gobierno decente que trabajará para todos los brasileños", agregó.
Expresó también su compromiso con la libertad de "ir y venir" de las personas, la libertad religiosa y política y la libertad de informar y de tener opinión. "Lo que ocurrió en las urnas no fue la victoria de un partido, sino la celebración de un país por la libertad", recalcó Bolsonaro, quien estuvo respaldado por su mujer, Michelle Bolsonaro, y un grupo de correligionarios en su casa de Río de Janeiro.
En materia de política exterior, el próximo jefe de Estado brasileño aseguró que "liberará" la Cancillería de relaciones con "tendencia ideológica" y recuperará el "respeto internacional" por el país sudamericano.
El ultraderechista ganó las elecciones presidenciales en Brasil con el 55,16 % de los votos válidos y sucederá al mandatario Michel Temer el 1 de enero, para gobernar el país hasta 2022, tras haber sido concluido el 99,83 % del escrutinio.
De acuerdo con los resultados oficiales, Fernando Haddad, el candidato que sucedió al encarcelado expresidente Luiz Inácio Lula da Silva como candidato del Partido de los Trabajadores (PT), obtuvo un 44,84 % de los votos válidos.
