La investigación abierta contra la campaña del ultraderechista Jair Bolsonaro por supuesto fraude electoral mediante la difusión de "noticias falsas" financiadas por empresarios enturbió ayer el ambiente en Brasil a ocho días de la segunda vuelta de los comicios presidenciales.
La Justicia Electoral consideró el viernes 19 que hay fundamentos para apurar si Bolsonaro se estaría beneficiando "directamente" del bombardeo masivo, vía WhatsApp, de mensajes difamatorios contra su adversario, el progresista Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT).
La Policía Federal inició ayer, a pedido de la Fiscalía, otra investigación por la vía penal para determinar el papel de diversas empresas tecnológicas en la diseminación de las llamadas "fake news" (noticias falsas) contra ambos candidatos presidenciales. La Fiscalía citó tres reportajes que abordan el asunto para justificar la apertura del caso, uno de los cuales fue la materia del diario Folha de Sao Paulo en la que se denunció la trama a favor de Bolsonaro y se citó además a una de las compañías presuntamente implicadas, la red comercial brasileña Havan.
La difusión de "noticias falsas" a través de WhatsApp habría sido contratada por empresarios que apoyan al capitán en la reserva del Ejército, algo que está prohibido de acuerdo con la legislación electoral brasileña. La autora del texto, la periodista Patrícia Campos Mello, reconocida este año con el Premio Rey de España de Periodismo Digital, ha recibido amenazas y ofensas en masa desde su publicación, según informó la Asociación Brasileña de Periodismo de Investigación.
