La fuga a España del exjuez César Hinostroza, acusado de liderar una gran trama de corrupción en la judicatura, siguió causando ayer conmoción en Perú y un cisma entre el Gobierno, Congreso y Fiscalía, que no cesaron en la jornada de intercambiar acusaciones sobre la responsabilidad de la huida.
La revelación de que el exmagistrado había llegado este miércoles a Madrid dejó en completo segundo plano la liberación de Keiko Fujimori, principal líder de la oposición, tras una semana detenida por un presunto delito de lavado de activos. Hinostroza burló una orden judicial de impedimento de salida del país para escapar antes de que la Fiscalía lo procesara, aprovechando que el Congreso dilató la entrega del expediente al Ministerio Público.
El Congreso aprobó destituir e inhabilitar por diez años a Hinostroza el 4 de octubre, mismo día en que acordó denunciarlo penalmente por patrocinio ilegal, tráfico de influencias, negociación incompatible y organización criminal.
Sin embargo, no envió el documento a la Fiscalía hasta este martes 15, cuando ya habían saltado los rumores de una posible fuga de Hinostroza, quien salió del país por la frontera con Ecuador el domingo 7, día de elecciones regionales y municipales en Perú.
Tanto la Fiscalía como el Gobierno, donde ya dimitió el ministro del Interior, Mauro Medina, culpan al Congreso por no haber remitido inmediatamente la denuncia, pero el Legislativo, dominado con mayoría por el fujimorismo, carga contra los magistrados y el Ejecutivo.
Aunque el presidente del Congreso, el fujimorista Daniel Salaverry, pondrá a votación la destitución de los funcionarios encargados del trámite, aseguró que no tiene pensado dimitir.
La portavoz fujimorista Úrsula Letona afirmó que el responsable de cuidar las fronteras es el Ministerio del Interior y que la Fiscalía podía haber tomado medidas sin necesidad de tener el expediente en sus manos. Sin embargo, el fiscal supremo Pablo Sánchez, a cargo del caso, indicó al Canal N que no podía hacer nada sin tener el documento en su poder.
