ABUYA. La presión sobre el Gobierno de Nigeria aumenta a medida que se acerca el 15 de octubre, día en el que el grupo yihadista Boko Haram asesinará a tres rehenes si no ha recibido el rescate que exige.
"Por el amor de Dios, levanto mis dos manos para pedirles que liberen a mi hija por mí", expresó la noche del 11 en la televisión estatal la madre de Sharibu, Rebecca, instando al Gobierno a interceder antes de que sea tarde.
