La producción mundial de petróleo corre riesgo tras un atentado terrorista en Arabia Saudí, que ayer disparó los precios del crudo en algunas bolsas, mientras Estados Unidos e Irán abrieron una nueva confrontación verbal con voz elevada.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró ayer que está "cargado y listo" para responder al ataque contra refinerías saudíes y dijo que, aunque cree saber quién es el "culpable", está esperando la respuesta de Riad para saber cómo proceder.
"El suministro de petróleo de Arabia Saudí fue atacado. Hay razones para pensar que sabemos el culpable, estamos cargados y listos, pendientes de verificación, pero estamos esperando a oír del reino sobre quién creen que fue la causa de este ataque, ¡y bajo qué términos procederíamos!", manifestó en Twitter.
En su mensaje usó el término "locked and loaded" (en español, cargado y listo) que suele usarse en ámbitos militares para decir que un arma está cargada.
Es la respuesta más dura de Trump a lo ocurrido el sábado en Arabia Saudí, donde dos refinerías de la petrolera estatal Aramco, clave para el abastecimiento mundial de crudo, fueron atacadas con diez drones, causando una reducción de cerca del 50 % de su producción.
La ofensiva fue reivindicada por los rebeldes hutíes yemeníes, apoyados por Irán; pero, el sábado, el secretario de Estado, Mike Pompeo, responsabilizó directamente a la República Islámica y aseguró que no hay "evidencias" que sugieran que los ataques procedían del Yemen.
Las autoridades saudíes están investigando el ataque y todavía no señalaron a un culpable; mientras que el Gobierno iraní ayer negó cualquier implicación en los ataques, pero lanzó serias advertencias.
Ayer, el barril de crudo Brent se negoció a 70,98 dólares por barriles en los mercados a futuro de Nueva York un aumento del 18% con respecto al cierre del viernes, cuando era de 60,15 dólares.
