El Gobierno de Estados Unidos defendió ayer su actuación en materia migratoria y no rechazó los rumores de que están considerando políticas que supondrían nuevas separaciones de familias de inmigrantes que cruzan la frontera sur ilegalmente.
Según el diario The Washington Post, el Ejecutivo del presidente Donald Trump estudia nuevas medidas contra este colectivo que implicarían otra vez las separaciones de menores inmigrantes de los familiares que les acompañan al cruzar la zona limítrofe con México. Al respecto, la portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Katie Waldman, defendió las políticas del Gobierno en materia migratoria y no negó la información del periódico washingtoniano.
"Para mantener el compromiso del presidente con la población estadounidense, el DHS continuará aplicando la ley de forma humana y seguirá examinando un rango de opciones para asegurar las fronteras de nuestra nación", explicó Waldman a EFE.
