LYON. Los seis grandes países de la Unión Europea coinciden en las grandes líneas de una política migratoria común que debe pasar, en particular, por la colaboración con los países de origen y de tránsito.
Esta es la línea de consenso presentada ayer por la ministra francesa delegada de Interior, Jacqueline Gourault, al presentar las conclusiones de la reunión de titulares de esa cartera en el llamado G6 (Francia, Alemania, España, Reino Unido, Italia y Polonia).
