ESTAMBUL. El Gobierno turco aumentó ayer la presión sobre Arabia Saudí para aclarar el paradero del periodista saudí Jamal Khashoggi, desaparecido el martes 2 tras visitar el consulado de su país en Estambul, y llegó incluso a pedir permiso para registrar la legación diplomática.
"Hacer un seguimiento del caso es nuestro deber, tanto político como humano. No lo podemos dejar pasar", declaró ayer el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan.
