EFE. La campaña en televisión para las elecciones presidenciales del domingo en Brasil concluyó ayer con casi todos los candidatos alertando sobre el discurso de "odio" que se le atribuye al ultraderechista Jair Bolsonaro, claro favorito para ganar, al menos, en la primera vuelta.
"La urna no es lugar para depositar odio, sino para depositar esperanza", declaró Fernando Haddad, abanderado el Partido de los Trabajadores (PT) y quien, según los sondeos, quedará en segundo lugar frente a Bolsonaro.
