Gaza vivió ayer un nuevo repunte de la violencia con protestas masivas ante la frontera con Israel, en las que participaron unas 20.000 personas y seis palestinos resultaron muertos por disparos israelíes, la cifra más alta de los últimos meses.
Desde primera hora de la tarde, miles de personas se congregaron en cinco campamentos a lo largo de los límites de la Franja palestina, donde los enfrentamientos con el Ejército israelí estallaron de manera casi inmediata en el área de separación entre los manifestantes y los soldados apostados en la frontera.
Los asistentes ondearon banderas palestinas, quemaron neumáticos y lanzaron artefactos explosivos y granadas contra los soldados, a lo que estos respondieron "con medios de dispersión antidisturbios", remarcó el Ejército en un comunicado. La aviación israelí perpetró dos ataques en el norte del enclave, uno de ellos contra un puesto del grupo islamista Hamás, "en respuesta a las granadas y los artefactos explosivos que se lanzaron contra las tropas", declaró un portavoz castrense.
