El ultraderechista Jair Bolsonaro, candidato a la Presidencia de Brasil y líder en los sondeos, dio ayer un paso más en su recuperación al pasar a planta en el hospital donde se recupera de una puñalada, pero ve "imposible" volver a hacer campaña en las calles antes de las elecciones de octubre.
El aspirante por el Partido Social Liberal (PSL) abandonó ayer sábado la unidad de cuidados semiintensivos y fue trasladado a planta en el hospital Albert Einstein de San Pablo, a falta de apenas dos semanas para la celebración de los comicios.
El equipo médico aprecia que "evoluciona con una mejora clínica progresiva".
