EE.UU. y Corea del Norte debaten la posibilidad de retomar las tareas de búsqueda de soldados caídos en la Guerra de Corea (1950-1953), suspendidas en 2005, en lo que fuentes oficiales describieron hoy como negociación "independiente" de la posible desnuclearización del país asiático.
"El secretario de Estado (Mike) Pompeo nos autorizó a buscar una comunicación directa con el Ejército norcoreano, de manera independiente a las negociaciones sobre la desnuclearización", explicó ayer el director de la Agencia de Contabilización de Desaparecidos en Combate y Prisioneros de Guerra del Departamento de Defensa (DPAA, por sus siglas en inglés), Kelly McKeague.
El funcionario sostuvo que fue Corea del Norte el que dio el primer paso en julio, cuando hizo llegar a EE.UU. una propuesta para iniciar las tareas de recuperación y que, una vez que la DPAA contó con la autorización de Pompeo, se pusieron en contacto de forma "inmediata" con la misión diplomática norcoreana ante las Naciones Unidas para que ejerciera de interlocutor.
Por el momento, las negociaciones siguen un cauce similar a unas conversaciones con idéntico propósito mantenidas por ambas partes en 2011 cuando se llegó a firmar un memorando de entendimiento, pero que finalmente no se llegó a poner en práctica por la decisión del Gobierno norcoreano de realizar pruebas nucleares, lo que llevó a la Casa Blanca a cancelar la operación. "Básicamente, esta ha sido una versión actualizada de la propuesta acordada en 2011", detalló McKeague. La iniciativa incluye que EE.UU. reembolse a Corea del Norte los gastos en los que incurra durante las labores de recuperación de los restos, una medida que es habitual en este tipo de misiones.
Sin embargo, subrayó, la propuesta inicial de los norcoreanos es "excesiva", por lo que los estadounidenses están ahora preparando una contraoferta que esperan poder presentar la última semana de octubre, con la esperanza de comenzar las excavaciones durante el primer semestre del año próximo.
