La alta comisionada de la ONU para los derechos humanos, Michelle Bachelet, denunció ayer que los activistas en Latinoamérica están cada vez en mayor riesgo y pidió a los gobiernos que refuercen su protección y tomen medidas para evitar que la situación siga degradándose.
En su primer pronunciamiento ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que inauguró en Ginebra su último periodo de sesiones de este año, Bachellet hizo énfasis en la situación de los defensores locales de los derechos humanos en esa región, donde dijo que están siendo víctimas de una inusitada violencia.
Pese al cese del conflicto y a las perspectivas de paz que nacieron del acuerdo suscrito entre el Estado y la guerrilla de las FARC, Colombia fue el país donde Bachelet reportó el número más elevado de homicidios de activistas.
Precisó que entre el 1 de enero y el 1 de septiembre pasados, su oficina registró el asesinato de 53 líderes de los derechos humanos en Colombia, mientras que otros 57 casos están en proceso de verificación.
