LONDRES. Reino Unido encontró ayer el apoyo de EE.UU., Francia, Alemania y Canadá en sus acusaciones a Rusia por el caso del envenenamiento con el agente nervioso (Novichok) al exespía ruso Serguéi Skripal y su hija Yulia, perpetrado el 4 de marzo en la localidad inglesa de Salisbury.
Londres identificó a los presuntos autores materiales del ataque, lo que le llevó a acusar "en última instancia" al presidente, Vladimir Putin, como responsable del suceso.
