Reino Unido citó ayer "motivos de defensa" militar para pedir a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que desestime emitir una opinión consultiva sobre la situación legal del archipiélago de Chagos, cuya isla principal, Diego García, aloja una base de EE.UU.
El alto tribunal de la ONU escuchó los argumentos de Mauricio y el Reino Unido, dos de los Estados involucrados en una disputa legal que implica una importante base militar estadounidense que ha brindado cobertura a operaciones en Afganistán e Irak.
Mauricio aseguró que antes de conseguir su independencia del Reino Unido, en 1968, Chagos formaba parte integral de su territorio, pero Londres decidió mantenerlo bajo su control y declararlo "Territorio británico del océano Índico".
El abogado de Reino Unido, Robert Buckland, dijo ayer que cuando Londres acordó la independencia de Mauricio, sus representantes aceptaron que el archipiélago siguiera perteneciendo a la antigua metrópoli hasta que "no fuera necesario para fines de defensa". Según Reino Unido, no fue hasta la década de 1980 cuando Mauricio reclamó por primera vez recuperar la soberanía de las islas.
