ISLAMABAD. El exjugador de críquet Imran Khan fue elegido ayer primer ministro de Pakistán por la Asamblea Nacional (NA, cámara baja), en una caótica jornada parlamentaria protagonizada por protestas de la oposición para denunciar que su partido ganó las elecciones con fraude.
Khan, de 65 años, logró su objetivo de convertirse en mandatario de esta potencia nuclear de 205 millones de habitantes tras 21 años en política.
