WASHINGTON. Nebraska (Estados Unidos) suministró ayer una inyección letal a Carey Dean Moore, que se convirtió en el primer preso al que este estado ejecuta en más de dos décadas, por asesinar en verano de 1979 a dos taxistas para robarles la recaudación.
La ejecución de Moore llegó tres años después de que en 2015 el Legislativo de Nebraska abolió la pena de muerte, una medida revocada después en referéndum por cerca del 61 %.
