PARÍS. El Aquarius recibió ayer el visto bueno de las autoridades de Malta para atracar en su territorio tras un acuerdo europeo que repartirá en cinco países a sus 141 inmigrantes rescatados el viernes 10 y pone fin a la situación de bloqueo del barco humanitario en el Mediterráneo central.
SOS Méditerranée, que gestiona el navío junto con Médicos Sin Fronteras (MSF), recibió la autorización cuando denunciaba la falta de soluciones.
